domingo, octubre 23, 2005

LAS TICS Y LAS CANCILLERÍAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

El 17 de octubre participé en un seminario organizado por el Ministerio de Relaciones de Chile, en el que presenté una ponencia sobre: "La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y el Rol Futuro de las Cancillerías de América Latina y el Caribe". Quiero compartir parte de la introducción y conclusiones de ella:

Manuel Castells señala que “Globalización no es sinónimo de internacionalización”, ya que, “en sentido estricto es el proceso resultante de la capacidad de ciertas actividades de funcionar como unidad de tiempo real a escala planetaria.”

En esta sociedad globalizada, la productividad y competitividad dependen de la capacidad de crear conocimiento y procesar información, la que a su vez depende de los niveles de educación, cultura y de la posibilidad de apropiarse de las tecnologías y usarlas, tanto por las personas como por las instituciones y naciones. De este modo, educación e innovación resultan ser pilares fundamentales para el desarrollo de nuestros países.

La revolución digital ha creado nuevas formas de comunicarse, de crear conocimiento, de transmitirlo y de usarlo. La revolución digital ha creado un mundo interconectado, un mundo de redes, donde potencialmente el acceso a la información y el conocimiento deberían ser más fáciles, democráticos y equitativos, creando un entorno con igualdad de oportunidades para todos los seres humanos.


Sin embargo, paradójicamente, gran parte de la población mundial no ha tenido acceso a dichas redes y por lo tanto está excluida de la Sociedad de la Información en que vivimos hoy. Se ha creado una nueva brecha entre ricos y pobres, tanto entre países como dentro de ellos. Esta brecha, que hemos llamado digital, crea una nueva clase de pobres, en que el elemento diferenciador puede ser medido por el acceso al conocimiento, esto es la brecha entre el conocimiento y la ignorancia, entre ricos y pobres.

Los aspectos destacados en la declaración política de la Primera Fase de la Cumbre sobre la Sociedad de la Información, realizada en Ginebra en diciembre de 2003, mantienen su actualidad y en la segunda fase se debe avanzar en su perfeccionamiento y planes de acción para el logro de objetivos concretos. Sólo de esa manera se cumplirá el mandato de Naciones Unidas y, además, se podrá avanzar efectivamente en el cumplimiento de las Metas del Milenio.

Es por esto, que se puede afirmar con fuerza, que la irrupción de la Sociedad de la Información, afecta a nuestras cancillerías en diversas dimensiones.

En efecto, la Sociedad de la Información al menos introduce cambios: en el medio ambiente en que desarrollan sus actividades las cancillerías; en las oportunidades y herramientas que se ofrecen para el mejor desarrollo de sus tareas; y en particular, agrega una nueva dimensión en las relaciones entre las naciones: la necesidad de luchar para eliminar la brecha digital entre países ricos y pobres.

martes, septiembre 13, 2005

INNOVACION EFICIENTE PARA CHILE

Publicado en La Segunda
13 de Septiembre de 2005

Educación e innovación son las únicas formas de dar un salto cualitativo y cuantitativo en economías que producen principalmente materias primas como es la nuestra. Entonces, conviene preguntarse ¿Estamos siendo capaces de procesar información y generar conocimiento en la forma adecuada para enfrentar y participar en el proceso de globalización, como definición de la actividad económica actual, y al mismo tiempo construir nuestra propia identidad?

Considerando el grado de desarrollo que tenemos, difícilmente lograremos a través de la investigación y desarrollo puros aumentar el valor de lo que producimos o incorporarnos plenamente en esta economía del conocimiento. Un camino mucho más eficiente es concentrar los esfuerzos en hacer propias tecnologías para procesos de mayor valor agregado y paralelamente dedicar parte del esfuerzo en ciencias. Así es el ejemplo de los países que centraron sus esfuerzos en tecnología aplicada, en investigación y desarrollo desde la ingeniería buscando obtener ventajas en la producción de algún bien o servicio.

Lo planteado anteriormente, también nos lleva a considerar que la innovación no se refiere sólo a crear un producto o servicio nuevo, sino también a innovar en los procesos, en la gestión, en los materiales utilizados, en la logística, en la cadena de valor completa.

En el caso de nuestro país, las áreas donde podemos avanzar en esa dirección, siempre teniendo en mente el concepto de encadenamiento productivo, actualmente parecen pocas: la minería, especialmente del cobre y potencialmente el litio, la producción de vino, la industria del salmón y otras a definir, pero claramente hay que mirar aquellas áreas donde exista un grado de desarrollo, una ventaja o un cluster existente o potencial inminente.

Si no tomamos conciencia de que para avanzar rápido, participar de la economía del conocimiento y para agregar valor a lo que exportamos, debemos tomar el atajo más corto, corremos el riesgo de que efectivamente dupliquemos el 0,6% del PIB para investigación, que difícilmente lleguemos al 4% como Finlandia, pero que ello sea sólo para el disfrute intelectual de algunos. Digámoslo de una vez, Chile gasta un porcentaje bajísimo del PIB en investigación y desarrollo, ese porcentaje además se aplica a un PIB que en términos absolutos es bajo. Es el Estado directa o indirectamente el que financia el 80% de la investigación y desarrollo, pero lo más negativo es que, con excepciones notables en biología, medicina y astronomía, no se ven los resultados.

En la actualidad, deberíamos tener redes de monitoreo en el mundo para saber instantáneamente que conocimiento se está creando. Debemos lograr que más empresarios vean como se trabaja en otros países. Y de esta manera, entiendan por qué y cómo se consigue que empresas tecnológicas tengan centros de investigación y desarrollo aplicadas en India, Suecia, Estados Unidos y Rusia, además de su propio país. Debemos lograr que la sociedad valore la curiosidad por el conocimiento y el emprendimiento.
Si logramos lo anterior, habremos construido un Sistema Nacional de Innovación con un sustento cultural como nación y posiblemente sin necesidad de crear una enorme burocracia, sino sólo los espacios y las coordinaciones requeridas.

Debemos recordar que, cada mañana, la gacela más lenta sabe que su vida depende de correr más rápido que el león más rápido, y el león más lento, sabe que su vida depende de correr más rápido que la gacela más lenta.

El futuro de Chile depende hoy de correr más rápido que el resto en innovación y educación.

sábado, septiembre 10, 2005

EDUCACIÓN (1)

Preparando una nota sobre educación, recordé una brevísima alocución de Albert Einstein al respecto. Aprovechando además, que este año ha sido declarado año mundial de la física, en recuerdo de los 100 años de sus aportes fundamentales a esa ciencia, reproduzco lo dicho por Einstein a un grupo de niños de colegio y publicado en "Mein Weltbild" (Mi Visión del Mundo), en 1934.


"Mis queridos niños:

Me regocijo de verles ante mi hoy día, juventud feliz de una tierra afortunada y soleada.

Tengan presente que las maravillosas cosas que aprenden en vuestras escuelas son el trabajo de muchas generaciones, producidas por un esfuerzo entusiasta e infinito trabajo en cada país del mundo. Todo esto es depositado en vuestras manos como vuestra herencia, para que lo reciban, lo honren, le sumen, y un día, fielmente lo depositéis en las manos de vuestros niños. Así, nosostros mortales alcanzamos la inmortalidad en las cosas permanentes que creamos en común.

Si ustedes siempre mantienen presente aquello en vuestras mentes, encontraran un significado en la vida y el trabajo, y adquirirán la actitud correcta frente a otras naciones y edades."

Albert Einstein


Es notable, que ya en 1934, el genio de Einstein, haga referencia a la necesidad del trabajo en comunidad para generar nuestro acervo de conocimiento; como la ciencia y el conocimiento nos pueden trascender más allá de nuestra temporalidad; y cómo podemos tener a partir de esa búsqueda de la verdad, una actitud correcta frente a otras naciones y edades.

jueves, agosto 18, 2005

IMAGINAR Y CONSTRUIR: El Desafío Civil en la Sociedad de la Información

Christian Nicolai
Subsecretario de Telecomunicaciones

Publicado en Revista Gerencia Agosto 2005

A medida que se acerca la cita de Túnez, Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, crece la necesidad de analizar y debatir cómo la sociedad civil puede hacerse escuchar y participar en dicha instancia multilateral, que sabemos es, por esencia, una cumbre de Jefes de Estado. Por eso es tan importante que nos sintamos representados e interpretados con las definiciones políticas que nuestro país y la región latinoamericana promoverán en este encuentro.

Hace algunas semanas, participé en Río de Janeiro en una reunión preparatoria de la Cumbre, donde avanzamos en la definición de un enfoque holístico sobre las TICs y su impacto en nuestra vida cotidiana. La declaración de Río recoge los pilares fundamentales de este enfoque integral, enfatizando “el profundo compromiso con la construcción de una Sociedad de la Información inclusiva y orientada hacia un desarrollo de América Latina y El Caribe, basado en los principios de paz, derechos humanos, solidaridad, libertad, democracia, desarrollo sostenible y cooperación entre los países en el marco de la Sociedad del Conocimiento”.

Pero esta declaración general no servirá de nada, si no se acompaña con una acción ciudadana concreta, si no desemboca en un proceso de participación activa de las personas y sus organizaciones sociales, como protagonistas de la nueva cultura globalizada.

Y aquí surge la pregunta, ¿cuándo hablamos de sociedad civil de qué estamos hablando?. En Chile y en otros países hay distintas visiones sobre este punto, lo interesante es que examinemos quiénes están realmente participando hoy en el debate sobre qué tipo de Sociedad de la Información queremos y estamos formando. ¿Todos los que pueden o sólo los que quieren hacer algo? Y los que tienen interés en plantear sus opiniones y puntos de vista al respecto, ¿cómo se hacen escuchar en forma efectiva?

Entonces aparece una de las necesidades vitales del nuevo orden global basado en el conocimiento y el uso de tecnologías de información, la creación de redes humanas pensantes y opinantes, soportadas sobre redes físicas de comunicación como Internet. Dando sentido a las TICs como herramientas útiles, como medios transversales para la construcción del futuro.

Porque no nos confundamos, las TICs son importantes en tanto medios, no fines, las redes tecnológicas son sólo fierros y software si no transportan sobre ellas información y conocimiento compartido y recalco este concepto de compartido (incorporado en la declaración de Río), porque si las TICs no favorecen el intercambio de visiones particulares, de identidades locales como ejes necesarios de la globalización, nos quedaremos sumidos sólo en la discusión sobre qué tecnología es mejor que otra, pero no seremos capaces de proyectar la Sociedad que queremos para el futuro.

La Cumbre tiene una aspiración: que nadie quede fuera de la Sociedad de la Información. Para nosotros como Gobierno significa romper la desigualdad y avanzar hacia la igualdad de oportunidades, por ejemplo, en el acceso a las nuevas tecnologías. Para ser parte de una red humana, se necesita primero tener acceso, de ahí nuestro interés en derrotar la brecha digital garantizando el acceso universal, para que todos puedan tomar parte en este proceso continuo y permanente de definir la realidad.

¿Cómo promovemos la participación?. ¿Cómo concretamos la visión que tenemos de una Sociedad de la Información inclusiva y no excluyente?. Creemos que dar acceso es el primer paso, pero luego viene lo más difícil, preparar a las personas para que sean capaces de interactuar en el mundo global, usar la red en beneficio del desarrollo humano.

Efectivamente, si algo necesitan las personas hoy para integrarse y adaptarse a los cambios venideros es flexibilidad, carácter fuerte para enfrentar la ambigüedad intrínseca de los tiempos actuales, una poderosa capacidad de abstracción y comprensión, cualidades deficientes en nuestro país y, lo más importante, ser capaces de entrar en un proceso formativo y educativo permanente, aprender a aprender, porque con la velocidad que pasan las cosas en el mundo de hoy, sobre todo en las TICs, es muy difícil prefigurar lo que vendrá más adelante, la simple instrucción no servirá de nada… de nada. Lo realmente urgente es adquirir la capacidad de renovarnos y reinventarnos constantemente. En esta tarea las TICs pueden resultar muy eficientes para lograr resultados.

La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información nos es el final de un camino, es el comienzo. La finalidad debe ser motivar la participación, motivar a los ciudadanos a asumir su lugar en el mundo, abriendo espacio a las ideas y aceptando el desafío de imaginar y construir el futuro, antes que otros que avanzan más rápido lo hagan por nosotros.

jueves, mayo 26, 2005

THINK GLOBAL, ACT GLOBAL

He encontrado el siguiente artículo de Amitai Etzioni en New Scientist del 11 de septiembre de 2004, que creo interesante compartir:

"Think global, act global." New Scientist, (September 11, 2004) p. 16.

Governments, it is often said, are too big to solve the small problems of life and too small to solve the big ones. This is only mildly worrisome when it comes to the small problems, which might be better tackled by communities or individuals. But what about the big problems? Many of them appear to be getting bigger, with governments less and less able to deal with them.
This is surely true where science, medicine and technology are concerned. SARS, AIDS, cybercrime, and climate change are just some of the recent issues that individual nations cannot handle on their own. How, then, do we deal with them? Do we need supranational bodies with powers beyond those of nation states -- governance bigger than governments?
As an illustration of how crucial scientific issues tend to have global relevance, and how nations can be impotent when acting unilaterally, take human stem cell research, the debate over which has been reignited in the US by the presidential elections. President Bush believes that federal funds should be used only for research on existing stem cell lines "where the life-and-death decision has already been made." His opponent, John Kerry, by contrast, wants to make "the funding of stem cell research a priority."
Yet whoever wins the election, it will make little difference to the future of stem cell research. If Kerry wins, the field will likely win more federal dollars. If Bush wins, private funds will continue to sustain it in the US. Even if it is banned in the US -- an extremely unlikely development -- it will continue in countries that allow it, such as the UK and Sweden.
Indeed, any line of research or treatment that troubles people in one nation can now be pursued elsewhere. Thus, while many nations ban trade in human organs, those able to afford them can buy in India and Turkey. And while the citizens of several countries are troubled by genetically modified foods, their development proceeds unabated elsewhere. In short, no nation can by itself hold back scientific, medical and technical developments any more.
Quite a few scientists may delight in such unfettered freedoms. But the question stands: if a development is seen to significantly undermine the national or global public interest, is there a way to deal with it effectively?
Some have faith in the evolution of global civil society -- the thousands of international NGOs and informal networks that link researchers, activists and officials across the world. These groups have already had many successes, including banning landmines and slowing down the hunting of whales. However, they rarely concern themselves with technical innovations and scientific research.
Others, myself included, see hope in the rise of supranational governing bodies, such as ICANN, which is responsible for assigning internet domain names and addresses, the International Chamber of Commerce, and in some cases the World Trade Organization. These institutions differ from the numerous intergovernmental organisations in that they do not act according to the votes of member nations but through panels of judges or experts who make decisions based on international law and public need.
How might such a body evolve and act in the area of science and medicine? A good candidate for the world's first truly supranational organisation might be a Global Health Authority, arising out of the WHO. For most of its existence, the WHO has been a cumbersome intergovernmental organisation, but after SARS jumped across the world in 2003, it was accorded considerable new powers, including the authority to intervene in countries afflicted by a health crisis. Thus the WHO has developed from an intergovernmental agency into something more like a global authority.
It is easy to see how a Global Environmental Protection Authority might work in a similar way -- for instance, if and when global warming got out of hand. Arguably there is a precedent of a kind in the mechanism that led to the Montreal protocol, which bans ozone-depleting substances.
So far, the scope of nascent global authorities has been limited because most nations are unwilling to give power to bodies over which they have little control. The fear is that they would be like a bunch of domestic agencies cut loose, without a cabinet or legislature to pull them together. Unsurprisingly, all previous attempts to form world governments to ensure global peace or social justice have failed.
However, it is time to revisit the idea. First, there is a clear need: nation states are proving increasingly inadequate at dealing with transnational problems. Second, the means and the will are there: new communication technologies have made concerted global action easier, and the threat from terrorism could lead many countries to recognise the need for global governance. We are living in a world in which science and technology are globalised. Morally and politically, we need to catch up fast.

domingo, mayo 22, 2005

LAS OPORTUNIDADES QUE OFRECEN LAS TIC PARA LOS DISCAPACITADOS - Publicado en Diario Financiero

Las oportunidades que ofrecen las TIC para los discapacitados, por Christian Nicolai
Fecha : 15/12/2004
Christian Nicolai, Subsecretario de Telecomunicaciones
La Sociedad de la Información o del Conocimiento, como querámosla denominar, es un gran reto para todos, pero a su vez, una gran oportunidad de inclusión. Debemos usar las TIC para la integración de las personas discapacitadas. La discapacidad presenta diversas formas, no sólo en la posibilidad de desplazarse o percibir con nuestros sentidos el mundo que nos rodea. Por lo tanto, debemos fomentar el uso de herramientas de acceso y portales, que consideren las soluciones al acceso de quiénes presentan alguna forma de discapacidad. Entre aquellas es necesario contemplar teclados, mouse, pantallas y softwares, entre otros, que faciliten el acceso, pero también herramientas de trabajo y productividad que permitan insertar en el mundo laboral a estas personas.

Un tema que merece atención en la búsqueda de soluciones es que el exceso de horizontalidad y la competencia entre instituciones en forma compartimentada dificulta la coordinación y la acción con visión nacional de la problemática de la discapacidad. En lo positivo se deben mencionar las campañas de alfabetización digital y la incorporación definitiva del teletrabajo al mundo laboral, iniciativas simples, pero de resultados efectivos a corto plazo.

Recientemente en Chile se realizó el V Foro Latinoamericano de Discapacidad y Nuevas Tecnologías. De este encuentro podemos rescatar sus principales conclusiones, que son de tremenda actualidad en nuestro país, así como en el resto de Latinoamérica.

En primer lugar, en relación con el liderazgo político, se enfatizó la necesidad de pasar a la etapa de la acción y concreción de muchas ideas enunciadas con frecuencia. En efecto, debemos transitar de las leyes declarativas o enunciativas a leyes ejecutables y en las que sea posible verificar su cumplimiento. Una vez superada la etapa de facilitar la accesibilidad física y arquitectónica se debe lograr el efectivo acceso a las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC). Se requiere que alguno de los organismos existentes asuma el liderazgo y coordine las acciones nacionales, para evitar la fragmentación, duplicación y muchas veces el desconocimiento de las acciones. En el caso de Chile este esfuerzo lo hace correctamente el Fondo Nacional para la Discapacidad (Fonadis), tenemos una ley marco y políticas públicas al respecto, pero siempre es posible hacer algo más. Especial importancia debieran tener las políticas de educación para la inclusión de los discapacitados, niños, jóvenes y adultos, y el uso de las TIC en su implementación.

Las organizaciones de carácter público, pero también la empresa privada y la sociedad civil, tienen una oportunidad única en el uso de las TIC. A este respecto es un deber destacar la preocupación de la Sofofa en esta materia.

Algunas acciones posibles de implementar son: compartir las mejores prácticas regionales, fomentar la formación a distancia on line de los discapacitados, la formación de formadores y monitores, apoyar las políticas, difundir y crear oportunidades laborales, e incorporar el mundo de la discapacidad en la creación de nuestras ciudades y especialmente en las denominadas ciudades digitales.

Finalmente, a las empresas les corresponde, dentro del marco de la Responsabilidad Social Empresarial, innovaciones en servicios y aplicaciones para los discapacitados, así como fuentes de trabajo que en el tiempo deberán evolucionar hacia todos los campos dentro de la empresa. Los gobiernos de las empresas deben incorporar el valor de la solidaridad y establecer parámetros de calidad comprobables en esa dirección.

Según los datos de la encuesta Casen del año 2000, la población con discapacidad en Chile alcanza a las ochocientas mil personas. Ellos son chilenos, personas que tienen los mismos derechos y deberían tener las mismas posibilidades que el resto de nuestros ciudadanos.

martes, mayo 17, 2005


CAMPANARIO MATILLA
CounterData.com

Internet Marketing
Internet Marketing Counter